skip to main |
skip to sidebar
Lamento, no haberte acariciado con la sensibilidad exacta, precisa. Lamento no haberte besado de esa encantadora manera, la suspicacia de mis palabras mal intencionadas, las malas maneras, los malos modales. Lamento tu inclinación al desliz. Los pájaros en las tardes , el césped seco y aquella bebida con sabor a anís... jamás te lo dije, pero nunca me gusto mucho el anís. Pero hoy es martes y siempre son buenos los días que no son lunes. Hoy es martes, sabes que los martes despiertan más mi retraimiento. Anhelo... anhelo que no te lamentes por aquel abril, por las palabras dichas, ni por aquellas veces ... de tantas veces que ya ni recuerdo.
[FOTO:En mi habitación]